
El pintor y escultor Pablo Palazuelo ha fallecido en su casa de Galapagar (Madrid) a los 90 años de edad. Desde aquí me gustaría hacer un pequeño homenaje a este artista hacia el que los sin|studio compartimos desde nuestros tiempos de estudiantes una gran fascinación. Recuerdoel placer que me produjo la última exposición suya que pude disfrutar, en el Reina Sofía, y por la que me mereció coger un ave para ir y volver a Madrid en el día. Como me había dicho Jose María, merecía la pena, no podía dejar de verla.
A pesar de que la abstracción geométrica y el aislamiento místico no es la línea artísitica más vanguardista, Palazuelo demostraba que la creación pictórica no estaba agotada. En este mundo de ruidos, cambios y multitud de estímulos constantes, su belleza pura, palpitante y al vez silenciosa, resultaba conmovedora. Sus campos geométricos y precisos de colores vibrantes y exquisitos, transmitían emociones y conmocionaban. Fuera del mercado, y al margen de modas y tendencias, resulta admirable la fidelidad, entusiasmo y coherencia con la que Palazuelo, se consagro a explorar las posibilidades de la línea artística emprendida.
Aquí me despido de este gran creador con toda mi admiración y cariño


